...”Yo no sé si se venden o no mis libros. Eso les interesa a los libreros. Es una ley muy rara. Si se vende un libro le toca el 30 por 100 al librero, el 25 por 100 a la imprenta; al editor, que corre con todos los gastos, el 20 por 100, y al escritor un 10 por 100 y se rinden cuentas tarde, mal y nunca. De modo que el éxito de un libro es el éxito económico del librero, a quien le toca un 30 por 100 y lo cobra rápidamente. Al escritor, el 10 por 100 y lo cobra cada seis meses. Yo no podría vivir de mi literatura. Y sin embargo soy el escritor que se vende más. Ni siquiera los pornógrafos, por más obscenos que sean, pueden vivir de esto en Buenos Aires...”
(Declaraciones de Jorge Luis Borges, aparecidas en el diario “ABC”, el día 3 de septiembre de 1983, en un trabajo firmado por Javier Badía.)