La pasión por los deportes, la idolatría deportiva, pertenece a los defectos argentinos, ciertamente. Qué raro que siendo Inglaterra un país tan odiado –tan injustamente odiado- nadie le haya echado en cara haber llenado el mundo de juegos estúpidos, como el fútbol, que es uno de los mayores crímenes de Inglaterra. Una señora me dijo una vez: “Pero la gente pobre siempre ha jugado al fútbol en los baldíos”. Estaba equivocada. Cuando yo era chico no se jugaba al fútbol en los baldíos. Se jugaba a la riña de gallos.
“Defectos y virtudes de los argentinos”, entrevista de Alfredo Serra, revista Gente, 13/11/1975
Jamás he visto en mi vida un partido, primero porque soy casi ciego, segundo porque es parte del tedio, y además, porque la gente que asiste a esos partidos no va por el fútbol en sí, como deporte, sino exclusivamente para ver ganar a su equipo.
“Borges también fue un genial maestro de la contradicción”, revista Ahora, Nro. 141, 19/6/1986
Se está gastando la plata en hoteles y canchas de fútbol. ¡El fútbol!, Una miseria, una cosa tan frívola...”Los viles (o plebeyos) jugadores de fútbol”, dice Shakespeare en El Rey Lear, y Kipling también habla desdeñosamente de ellos, ¡él, un poeta nacido en Bombay, que creía en el Imperio Británico, no en esas cosas tan miserables y bajas como el fútbol! Pero he descubierto un rasgo muy bueno en todo esto, tras la derrota con los italianos, cuando la gente los aplaudió; porque el argentino suele enojarse cuando pierde. Es decir, se aprendió a ser buen perdedor; ahora podemos ser buenos perdedores, y eso es bueno que ocurra.
“Borges entre los políticos” reportaje de Roberto Alifano, diario Clarín, 10/4/1981
El fútbol es popular porque la estupidez es popular.
“Cosas de Borges”, diario La Razón, 24/7/1978
Es un juego totalmente convencional. La gente lo ha tomado de un modo increíble. Es como si pensara de una manera irreal y se haya olvidado de que ellos pagaron la entrada para convertirse en meros espectadores. Pero a la luz de las declaraciones se sienten como si hubieran jugado el partido final. Y aunque lo hubieran hecho, eso no sería tan importante.
“Reportaje de Menotti a Borges”, producción de Juan Carlos Mena, revista V.S.D. Nro. 3, 1/9/1978
Todos hablan de fútbol y pocos lo entienden en forma concreta. Entonces hacen de un triunfo o una derrota una cosa de vida o muerte.
“Reportaje de Menotti... idem”
No sé por qué se hizo tan popular ese fútbol inglés. Es raro observar que siendo Inglaterra un país generalmente odiado –aunque yo quiero mucho a Inglaterra- nunca se haya usado ese argumento en su contra, como país generador de deportes puramente físicos. Es que la idea de que alguien pierda o alguien gane me parece esencialmente desagradable. Hay una idea de supremacía, de poder, que me parece horrible.
“Reportaje de Menotti... ídem”
He visto en mi vida como medio partido de fútbol. Una vez fuimos con Amorím a ver un enfrentamiento de selecciones. Jugaban Argentina-Uruguay y yo sentía íntimamente que él –que era uruguayo- deseaba que gane nuestra selección y a mí me pasaba a la inversa. Tal vez por la amistad y el respeto por el amigo, que ambos profesábamos.
“Reportaje de Menotti... ídem”
Mientras dure el Campeonato Mundial de Fútbol me iré a cualquier parte donde no se hable de fútbol. El Mundial será una calamidad que por suerte pasará.
“Borges también fue un... ídem”
Mucho más lindo que el fútbol son las riñas de gallos. Ocurren ahí nomás, al lado de uno, son ideales para un miope. Pero, claro, no significan un negocio interesante porque no pueden llevar más de cien personas.
“Borges también fue un... ídem”
El rugby es más brutal todavía. El cricket, el tenis son más insípidos y tolerables... Pero el fútbol despierta las peores pasiones, despierta sobre todo lo que es peor en estos tiempos, que es el nacionalismo referido al deporte. Porque la gente cree que va a ver un espectáculo, pero no es así. La gente va a ver quién va a ganar. Porque si les interesara el fútbol, el hecho de ganar o perder sería irrelevante, no importaría el resultado, sino que el partido en sí fuera interesante...
“La vigilia con los ojos abiertos”, reportaje de Carlos A. Garramuño, revista Pájaro de Fuego, Nro. 6- Abril-Mayo 1978
El fútbol es feo estéticamente. Once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos. Fui una vez con Enrique Amorim, que estaba casado con una prima mía, a ver un match de fútbol. A la media hora nos levantamos y nos fuimos de aburridos que estábamos.
“Borges y los juegos por dinero”, entrevista de Armando Otamendi, diario La Razón, 29/11/1985
Detesto el fútbol, es un juego brutal que no requiere un coraje especial, porque nadie se juega la vida...
Edición especial muerte de J.L.B. revista Siete Días, Nro. 989, 19/6/1986
El fútbol en sí no le interesa a nadie. Nunca la gente dice “qué linda tarde pasé, qué lindo partido vi, claro que perdió mi equipo”. No lo dice porque lo único que interesa es el resultado final. No disfruta del juego.
“Borges y los juegos... ídem”
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