Argentina 2011, año en que River Plate se fue al descenso y Cristina Kirchner fue reelegida Presidenta de la Nación

 

AÑO EN QUE RIVER SUBIRA A PRIMERA Y CRISTINAPodríamos afirmar que en este titular hay una parte de verdad y otra de hipótesis. Que el galardonado como mejor equipo de fútbol del siglo XX en Argentina descendió de categoría por primera vez en sus 110 años de vida, es una dolorosa realidad para muchos.

Pero podría resultar arriesgado aventurar el triunfo de Cristina de Kirchner en las próximas elecciones generales de Octubre como si ya fuera un hecho confirmado. Las encuestas, de uno y otro lado del tapiz político, confirman la victoria de la actual presidenta. ¿Por qué estos vientos anticipatorios confluyen todos en un simétrico punto común?

Sin embargo, ni la segunda parte de este titular ni las encuestas coincidentes en la misma imagen de la candidata pueden asegurar lo definitivo, en cualquier caso, nos llevarían a una reflexión aproximativa. Porque este no es un país comme il faut. Este es un país irregular, un territorio en el que, hace nada más que diez años, vivió al borde de la cesión de pagos y se llegó a pedir ayuda a economistas extranjeros para que vinieran a solucionar la crisis a la que se le dio el nombre de “corralito” cuando en realidad se hubiera ajustado mejor el concepto de “el Titanic de las pampas”.

Hace sólo diez años la carcoma del Fondo Monetario Internacional se había comido hasta los restos de lo poco que ya quedaba, y, en competencia directa con los cartoneros que buscaban en las esquinas cartones para vender, el Fondo también se apresuraba a quitarles ese “botín” para llevárselo, junto con toda nuestra riqueza a las arcas centrales del poder financiero global. Fue la década de la vergüenza donde la clase media se hipnotizó con una moneda ficticia y revulsiva, y las clases populares descendieron hasta lo más oscuro de la dignidad humana.

Gracioso resulta entonces escuchar al señor Michel Camdessus, -director del Fondo Monetario en aquellos años- afirmar en una conferencia que dio hace días en la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa en Buenos Aires, frente a los más rancio de la oligarquía y la derecha argentina que “Hicimos seguramente muchas tonterías y errores” refiriéndose a la actuación del Fondo en Argentina. El señor Camdessus llama “tonterías y errores” a lo que fue, sin lugar a dudas, un perfecto plan para destruir la economía y el desarrollo del país. Hace diez años estalló todo.

Cuando en el 2003 Néstor Kirchner, ya presidente, llama a “salir del infierno” el país se abre a un nuevo proyecto “nacional y popular” siguiendo, en parte, postulados de la doctrina peronista; pero Kirchner va más allá, su objetivo es reactualizarla e integrarla a las necesidades de una nueva sociedad, poniendo en el centro la acción contra la pobreza y la desigualdad social. El peronismo, ese movimiento que se puede llegar a entender pero jamás descifrar, posee al mismo tiempo los obstáculos con los que se enfrenta la decisión de cambio. Hay un entramado burocrático, un incrustado pegamento de rémoras e intereses esculpidos en el tiempo y el ejercicio de cierto poder sindical y partidario. Pero Kirchner logra abrir paso a una nueva generación de dirigentes jóvenes que le siguen y comparten su estrategia, tanto en su política de derechos humanos (quizás la acción más contundente que se tenga memoria en la historia del mundo), pasando por la búsqueda de la unidad latinoamericana y concluyendo con medidas sociales directas que llegan a los más alejado y aislado de la población.

La muerte de su esposo encuentra a Cristina en medio de su mandato y ella sigue el rumbo de Kirchner y lo profundiza. Existe una decisión política de continuar con los planes de inclusión social, la economía crece a “índices chinos” y los sectores agrarios –que alguna vez pusieron el grito en el cielo por decisiones que tocaban sus bolsillos- hoy pesan sus arcas en balanzas para camiones. Existe una política inédita de repatriar cerebros que estaban en el extranjero. Mas de ochocientos científicos de primera línea han regresado para ponerse al servicio de la investigación nacional. No todo está bien. Nunca todo está bien. La pobreza es un callo duro, muy duro. Y todavía está ahí, rugiendo su áspera presencia. Mientras tanto, en la acera de enfrente, se revuelve la ajada clase dominante que no quiere perder la majestad de su pasado ni los privilegios bendecidos del ayer y ciertos medios de prensa que intentan desestabilizar al gobierno en cada uno de sus titulares matutinos de primera plana.

El tiempo de un país siempre es histórico. Pero ahora, Argentina está de moda. Se nota hasta en la llegada de jóvenes españoles que vienen a quedarse y a buscar el trabajo que hoy no encuentran en la piel de toro. (Paradojas de la historia: hace diez años frente a las puertas de salida de vuelos del aeropuerto de Ezeiza se apretujaban los jóvenes argentinos para buscar en España la felicidad que no les daba su país. Hoy, son muchos los que están regresando para quedarse definitivamente y compartir otra vez con sus amigos y sus familias el asado, el mate y el futuro.)

También regresará River Plate a la primera división y Cristina Kirchner ganará las elecciones.

Junio de 2011

cristina

 

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